En un pequeño pueblo llamado Tepache, vivía una joven llamada Miranda, era delgada, estatura media, cabello castaño y unos ojos verdes, que atrapaban a cualquiera que los mirara.
La vida de Miranda era bastante normal, le ayudaba a su mamá en las tareas del hogar y a su papá en su trabajo como panadero. Era aplicada en la escuela y tenía muchos amigos.
A pesar de que su vida era muy buena, ella tenía un pequeño disgusto, y era su voz, tenía una voz muy linda, sin embargo ni le gustaba al momento de cantar. Ella desde los 10 años le gusta cantar, a pesar de que lleva muchos años cantando, su voz sigue siendo igual, no a perfeccionado en nada; esto la frustra mucho, pues ella quiere ser una exitosa cantante, pero ese sueño a ido debilitándose con el paso del tiempo , ya que su voz no le dará el éxito que ella quiere.
Un día Miranda estaba haciendo algunas compras para el hogar, y de pronto se topó con una mujer de unos 35 años, ella de la nada le dijo que tenía una voz muy agradable, Miranda desconcertada le agradeció, la mujer le sonrió y se marchó sin decir nada más. Al llegar a casa y sacar las compras de las bolsas, Miranda notó una pequeña carta, Miranda no dudó en abrirla pues tenía pequeños dibujos de notas musicales en el papel, esto quería decir que se trataba de algo relacionado con la música, ansiosa abrió el sobre y en su interior había una carta que decía:
Un poco desconfiada no hizo caso a la carta, y la guardó.
Unos días más tarde en la plaza del pueblo había un cartel que anunciaba el concurso de canto del pueblo, Miranda al ver esto estaba decidida a inscribirse, pero recordó su horrible canto, desanimada y triste se fue a su casa a llorar, pasado un rato recordó aquella carta que alguien le había dado, decidida y con mucho valor recitó el pequeño verso que decía la carta, de pronto todo se puso en silencio y de entre las sombras salió un ser infernal, no era nada más y nada menos que, El Diablo, asustada soltó un grito y trato de huir pero era inútil nadie la escuchaba pues los tratos con el diablo eran privados, cuando se calmo, El Diablo le dijo que estaba aquí porque ella lo había contactado y ofrecido un trato, Miranda le preguntó que si que le podía dar a ella, a lo que el diablo le respondió que lo que sea que ella quisiera, Miranda le dijo que quería tener una voz perfecta y cantar perfecto, El Diablo le dijo que si podía cumplirlo pero a cambio ella tendría que dar el alma de alguien que ella amara, segada por que su sueño se cumpliría aceptó, El Diablo la agarró del cuello y la besó, cuando Miranda cerró los ojos y cuando los abrió no había nadie, entonces intento cantar y parecía que un ángel cantaba, su voz era angelical, majestuosa y nada desafinada, con una sonrisa en la cara se fue rápidamente a inscribir en el concurso, empezaba dentro de unos días así que tenía tiempo para practicar alguna canción.
Dos días antes del concurso ella practicaba en su cuarto tranquilamente y recordó lo que había dicho El Diablo, pero, no había pasado nada desde ese día, estaba todo muy tranquilo, no le dio mucho rollo, termino de practicar y se acosto acostó a dormir. En la madrugada ella se levanta al baño y en el transcurso del baño a su cuarto ella ve como alguien esta dentro, una figura oscura y alta, de nuevo todo quedó en silencio, ella ya sabía de quién se trataba así que fue y habló con el,
- Que quieres ahora?- le preguntó
-Sabes bien lo que quiero Miranda, no haz cumplido tu parte del trato
-A que te refieres -le contesto
-No me haz dado el alma que prometiste -le dijo
-No te e dado? Que quieres decir con eso, que no solo tomabas un alma y ya?
-Si, pero que me la des tu será mucho más divertido y justo
-C-como te doy el alma
-Fácil, como te dije que quería el alma de alguien a quien amaras, pues quiero el alma de uno de tus padres
-QUE?!, NO ni loca, no te daré las de ellos
-Y por que no? Yo te di lo que querías, ahora dame lo que YO quiero
-Pero la de ellos no son mis padre no se qu-
-CALLATE!!! TIENES HASTA LA NOCHE DEL CONCURSO PARA MATAR A UNO Y SI NO LO HACES VAS A PAGAR MUY CARO, de eso me encargo yo.
El Diablo furioso se fue, Miranda estaba aterrada, como iba a matar a uno de sus padres, estaba decidida a no hacerlo.
Cuando la noche del concurso al fin llegó, ella se estaba esperando su turno para pasar al escenario, cuando de pronto en la multitud, resaltó un hombre, alto, de pelo negro, ojos muy oscuros y con traje, a Miranda se le hacía conocido, en lo que pensaba quien pudiera ser llegó su turno, ella pasó al escenario y empezó a cantar, todos estaban fascinados con su talento para cantar, le gritaban y chiflaban con ánimo, pero, cuando volvió a mirar hacia el lugar donde aquel hombre estaba sentado, el hombre le estaba aplaudiendo con una gran sonrisa macabra y con un papel entre manos, Miranda al verlo se asustó pero eso no detendría su acto, al finalizar todo mundo le aplaudió y alabó su voz, más tarde esa noche se anunció el ganador del concurso y como era de esperarse, Miranda ganó, entre gritos su familia fue a abrazarla y terminado el evento se fueron a celebrar con una rica cena, a Miranda se le había olvidado aquel hombre, ella solo se concentraba en platicar con su familia.
Dieron las 12 de la noche y ya sus familiares se habían ido, Miranda estaba en su habitación mirando su gran premio que le habían dado por ese concurso y fue ahí cuando sintió una mirada que la observaba a través de su ventana, fue la abrió y no había nada, así que la volvió a cerrar, pero cuando se dio la vuelta el ya estaba detrás de ella sentado en una silla de madera, Miranda soltó un grito pues no lo vio venir, las otras veces el sonido se iba cuando él aparecía pero esta vez no,
-Ya es otro día Miranda, y tú trato expiró
- Esta bien, quítamela la voz, ya tengo lo que quieroEl Diablo soltó una carcajada
-A mi no me importa tu estúpida voz, te dije que la pagarías caro Miranda, y mucho
-Esta bien, llévate mi alma, llévatela pero déjame en paz
-Un alma de una persona que aparenta algo que no es, es algo muy barato para mi, mejor, te condeno
-Condenarme? A que
-A ESTO!!
El diablo agarró a Miranda y la azoto contra la pared agarrándole la garganta
-Esto te pasa por ser una tramposa -exclamó
El Diablo volvió a besar a Miranda pero esta vez succionándole el alma, la voz y su posibilidad de seguir con su vida soñada, la había vuelto un saco de sangre solamente, Miranda asustada lo volteó a ver,
-Y? Como te sientes Mirandita?
-…
-A, es cierto, no puedes hablar ni mucho menos cantar, lo único que puedes hacer es gritar eternamente
Sin decir algo mas El Diablo se marchó
Y así fue como nació Mirandita, vaga con las calles de Tepache buscando auxilio y ayuda para poder recuperar su voz, se dice que quien la escuche se quedará sordo inmediatamente y Mirandita irá por el buscando quien le done su voz.